
La arteria que une el Pilar con la Plaza de España
La Calle Alfonso I es una de las vías más emblemáticas y con más solera de Zaragoza. Conecta dos de las plazas más importantes de la ciudad: la Plaza del Pilar y la Plaza de España, formando el eje central del casco histórico. Pasear por ella es hacer un recorrido por la historia viva de la ciudad, con sus edificios modernistas, sus comercios centenarios y el bullicio constante de zaragozanos y turistas.
Aunque la calle como tal se abrió en el siglo XIX durante el ensanche urbano de Zaragoza, su trazado sigue el de una antigua vía romana que comunicaba el foro de Caesaraugusta con el puente sobre el Ebro. Durante la Edad Media, esta zona era un laberinto de calles estrechas que fueron derribadas para crear una gran avenida que conectara los dos centros neurálgicos de la ciudad.
La calle recibió su nombre en honor al rey Alfonso I el Batallador, el monarca que conquistó Zaragoza a los musulmanes en 1118. Durante la Segunda República se llamó Avenida de la República, y durante el franquismo recuperó su nombre actual. Cada cambio de nombre refleja un capítulo distinto de la historia política de España.
La reforma integral de 2005 la transformó en una vía completamente peatonal, con pavimento de granito, mobiliario urbano de diseño y una iluminación que realza la belleza de sus fachadas modernistas. Desde entonces, se ha convertido en el eje peatonal más transitado de Zaragoza.
La Calle Alfonso I es un auténtico museo al aire libre de la arquitectura modernista y ecléctica de finales del siglo XIX y principios del XX. Sus edificios, construidos en su mayoría entre 1880 y 1930, muestran la prosperidad de la burguesía zaragozana de la época, que encargó a los mejores arquitectos locales sus viviendas y comercios.
Uno de los elementos más característicos de la calle son sus miradores de madera, típicos de la arquitectura aragonesa, que sobresalen de las fachadas y le dan un aire señorial y distinguido. Fíjate también en los bomberos (farolas de hierro forjado) y en los detalles de cerámica vidriada que adornan muchas fachadas.
Ubicación: Entre la Plaza del Pilar y la Plaza de España, Zaragoza
Cómo llegar: Tranvía (parada Plaza del Pilar o Plaza de España). Buses 21, 22, 33, 34, 35, 36, 39, 40, 41, 42, Ci1, Ci2.
Acceso: Vía peatonal. Ideal para pasear, ir de compras o tomar algo en sus terrazas.
Longitud: Aproximadamente 400 metros.
Qué encontrarás: Moda, joyerías, restaurantes, terrazas, heladerías y el mejor ambiente de la ciudad.
La Calle Alfonso I es mucho más que una vía de paso: es un destino en sí misma. Aquí puedes disfrutar de una experiencia completa de compras, gastronomía y cultura. Por la mañana, es perfecta para ir de tiendas; al mediodía, para sentarse en una terraza a tomar un vermut con aceitunas rellenas; por la tarde, para tomar un café y ver el ir y venir de la gente; y por la noche, para cenar en alguno de sus restaurantes.
No te pierdas la Plaza de España en su extremo sur, con el histórico edificio de la Diputación Provincial de Zaragoza y la estatua ecuestre de Alfonso I. Al otro extremo, la Plaza del Pilar te espera con la Basílica, la Fuente de la Hispanidad y el Monumento a Goya. Si quieres prolongar el paseo, la Calle Alfonso I conecta directamente con el Puente de Piedra a través de la plaza del Pilar.
La Calle Alfonso I alberga algunos de los comercios más emblemáticos y longevos de Zaragoza. La Joyería Ansón, fundada en 1904, es una institución con un escaparate que mantiene la estética modernista original. Ultramarinos La Confianza, aunque ya cerrado, sigue siendo recordado como uno de los establecimientos más singulares de la ciudad. Hoy, junto a las grandes cadenas internacionales, sobreviven pequeños comercios que mantienen viva la tradición comercial de la calle.
Conecta la Plaza del Pilar con la Plaza de España, formando el eje principal del casco histórico de Zaragoza, aproximadamente 400 metros de longitud.
Predomina el estilo modernista y ecléctico de finales del siglo XIX y principios del XX, con balcones de hierro forjado, miradores de madera y fachadas decoradas con motivos modernistas.
Recibe su nombre en honor al rey Alfonso I el Batallador, quien conquistó Zaragoza a los musulmanes en 1118.
Sí, es una vía completamente peatonal desde su reforma integral en 2005, lo que la convierte en un agradable paseo comercial.
Encontrarás grandes cadenas comerciales, tiendas de moda local, joyerías históricas como Ansón, y una amplia oferta gastronómica con restaurantes de cocina aragonesa e internacional.
Duerme en el centro y despierta en la calle más emblemática de Zaragoza. Nuestros apartamentos están a un paso de la Calle Alfonso I.