Un viaje fascinante al interior de la tierra en la provincia de Zaragoza
A pocos kilómetros de Zaragoza, en el municipio de Remolinos, se esconde una de las experiencias turísticas más sorprendentes de la provincia: la visita a sus minas de sal. No es un destino turístico convencional, y precisamente por eso merece la pena descubrirlo. Adentrarse en las galerías subterráneas de la mina es viajar millones de años atrás, cuando el mar de Tetis cubría lo que hoy es el valle del Ebro.
Hace unos 200 millones de años, durante el período Triásico, gran parte de la península ibérica estaba cubierta por un mar poco profundo. La evaporación de aquel mar dejó enormes depósitos de sal que quedaron enterrados bajo capas de sedimentos. En Remolinos, esos depósitos emergen cerca de la superficie, lo que ha permitido su explotación desde tiempos inmemoriales.
La sal de Remolinos se explota desde la época romana, aunque la mina actual data del siglo XIX. Durante generaciones, los mineros han extraído la sal gema a mano, abriendo galerías que hoy forman un laberinto subterráneo de varios kilómetros. La dureza del trabajo y las condiciones de la mina forjaron el carácter de un pueblo entero. Hoy, la mina se ha convertido en un recurso turístico que permite entender cómo era la vida de aquellos mineros.
La visita guiada dura aproximadamente una hora y media y recorre las principales galerías de la mina. Un guía local explica el proceso de extracción, las herramientas utilizadas y las duras condiciones de trabajo de los mineros. Durante el recorrido se pueden ver las vetas de sal pura, las máquinas originales y las marcas que las herramientas han dejado en las paredes tras décadas de explotación.
Dentro de la mina la temperatura se mantiene constante alrededor de los 18 grados durante todo el año, lo que la convierte en un plan ideal tanto en verano como en invierno. La humedad y el contraste de luces y sombras crean una atmósfera única. Las paredes de sal relucen bajo la iluminación artificial, ofreciendo estampas de una belleza industrial difícil de olvidar.
Dirección: Camino de la Mina, s/n, 50580 Remolinos, Zaragoza
Cómo llegar: Desde Zaragoza por A-68 dirección Logroño, salida 29 hacia Remolinos. 35 km, unos 30 minutos.
Horario: Visitas guiadas sábados, domingos y festivos a las 11:00 y 17:00. Entre semana con cita previa para grupos.
Precio: General 8 €. Reducida 5 € (niños 6-12 años, mayores 65 años, grupos). Menores de 5 años gratis.
Contacto: Ayuntamiento de Remolinos. Teléfono: 976 617 014.
Más allá de la mina, el pueblo de Remolinos merece una visita. Su nombre proviene de los remolinos que forma el río Ebro a su paso por el municipio. El mirador del Ebro ofrece una vistas espectaculares del valle y de la Sierra de Alcubierre. La iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, construida en el siglo XVIII, es el principal monumento del pueblo.
Los alrededores de Remolinos son ideales para el senderismo y las rutas en bicicleta. El paisaje de los yesares, con sus formaciones erosionadas por el viento y el agua, crea un escenario casi desértico de gran belleza. La ruta de la Ribera del Ebro conecta Remolinos con otras localidades cercanas como Alagón y Torres de Berrellén.
La sal de Remolinos no es una sal cualquiera. Es sal gema de alta pureza, sin refinar y sin aditivos, apreciada en la alta gastronomía por su textura crujiente y su sabor limpio. En la tienda de la mina se puede comprar sal artesanal en diferentes formatos: fina, gruesa, en escamas y en bloque para planchas de cocina.
La sal se utiliza también para la conservación de alimentos y en la producción de embutidos artesanales de la comarca. Si visitas Remolinos, no te vayas sin probar las aceitunas aliñadas con sal de la zona o los quesos artesanos que se elaboran en las queserías cercanas.
Si te gusta el turismo natural, te recomendamos explorar nuestra guía del Parque Natural del Moncayo y el artículo sobre los Mallos de Riglos, dos destinos espectaculares a menos de dos horas de Zaragoza.
Desde Zaragoza capital se tarda solo 30 minutos en coche. Alojarte en nuestros apartamentos del casco histórico te permite combinar la visita a la mina con el resto de atractivos de la ciudad.
Están en el municipio de Remolinos, provincia de Zaragoza, a unos 35 kilómetros al noroeste de la capital. Se accede por la A-68 dirección Logroño, salida hacia Remolinos, en unos 30 minutos desde Zaragoza.
Sí, ofrecen visitas guiadas de aproximadamente 90 minutos. Se recorren las galerías subterráneas, se explica el proceso de extracción y se ven las máquinas originales. Es recomendable reservar con antelación.
La entrada general cuesta 8 €. Hay tarifas reducidas de 5 € para niños de 6 a 12 años, mayores de 65 y grupos. Los menores de 5 años entran gratis. Incluye el casco y el guía.
Cualquier época del año es buena, ya que la mina mantiene una temperatura constante de 18 grados. En verano es perfecto para escapar del calor, y en primavera el paisaje del valle del Ebro está en su mejor momento.
El mirador del Ebro, la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, las rutas de senderismo por los yesares y las riberas del río, y la tienda de productos artesanales donde comprar sal gema directamente de la mina.